Basta oír un cencerro a lo lejos para saber que hay ganado cerca. Es uno de los sonidos más antiguos del campo español y, aunque hoy existen collares con GPS, sigue colgado del cuello de miles de vacas, ovejas y cabras en dehesas, puertos de montaña y cañadas. Tiene una razón muy práctica. Funciona sin batería, se oye entre la niebla y el monte cerrado y le dice al pastor dónde está cada animal sin necesidad de verlo.
En Curtisur vendemos cencerros hechos a mano, esquilas y todo el material para colgarlos, desde hebillas para collar de oveja hasta pieles y biothane para hacer las colleras. Nos llaman ganaderos, pastores, cofradías y también gente que busca un cencerro para decorar o para una fiesta. Casi todos empiezan con la misma duda. Qué cencerro le pongo a cada animal.
En esta guía te contamos qué tipos de cencerros hay, qué tamaño lleva una vaca, una oveja o una cabra, en qué se diferencia una esquila de un cencerro, cómo se reconoce un buen sonido y cómo ponerlo para que el animal no se haga daño.
Qué es un cencerro y para qué sirve
El Diccionario de la lengua española define el cencerro como una campana pequeña y cilíndrica, tosca por lo común, que se usa para el ganado y suele atarse al pescuezo de las reses. Es una buena definición, porque recoge lo esencial. Es una campana, es sencilla y va colgada del cuello del animal.
A diferencia de una campana de iglesia, que se funde en bronce, el cencerro tradicional se hace con chapa de hierro doblada y unida. Por eso tiene esa forma alargada, con la boca más o menos ovalada, y ese sonido seco y metálico que se distingue de cualquier otra campana.
Su función principal es localizar al ganado. Un rebaño que pasta suelto en el monte o en la dehesa puede repartirse por muchas hectáreas. El pastor no ve a todos los animales, pero los oye. Si un cencerro se calla durante mucho rato, o suena siempre en el mismo sitio, sabe que algo pasa. Puede ser una oveja enganchada en una zarza, una vaca que se ha despeñado o una cabra que se ha quedado encerrada.
Además de localizar, el cencerro tiene otros usos que el ganadero conoce bien.
- Identificar a cada animal. Un pastor con oído distingue los cencerros de su rebaño de los de otro, e incluso reconoce el de algunos animales concretos.
- Marcar al animal guía. La oveja, la cabra o el buey que encabeza el rebaño suele llevar un cencerro más grande y más grave, y el resto lo sigue.
- Ahuyentar depredadores. En zonas de lobo, el ruido del rebaño ayuda a mantener a distancia a algunos animales salvajes, aunque no sustituye a los perros ni a los cercados.
- Avisar de la presencia del ganado. En caminos, carreteras secundarias y pistas forestales, el sonido avisa a caminantes, ciclistas y conductores.
- Mantener una tradición. Fiestas, romerías, carnavales y la trashumancia siguen usando el cencerro como símbolo del mundo pastoril.
Tipos de cencerros: cencerro, esquila, zumba y campanilla
Cuando alguien habla de cencerros suele meter en el mismo saco piezas muy distintas. En el mundo ganadero hay varios nombres y cada uno se refiere a un tipo de campana diferente. Además, los nombres cambian mucho de una comarca a otra, así que lo que en un pueblo se llama de una forma en el de al lado puede tener otro nombre. Estas son las denominaciones más extendidas.
Cencerro
Es el término general. Campana de chapa de hierro, de boca ovalada o rectangular, con forma más o menos cilíndrica o troncocónica. Se cuelga del cuello con una correa o collar. Hay cencerros de todos los tamaños, desde los pequeños para cabras hasta los grandes para vacas y bueyes.
Esquila
La esquila es un cencerro pequeño en forma de campana. Tiene la boca más redonda y abierta y un perfil más acampanado que el cencerro clásico. Su sonido es más agudo y más limpio. Es la que suelen llevar las ovejas y las cabras, sobre todo cuando van en rebaños grandes, porque muchas esquilas sonando a la vez crean ese murmullo característico del ganado menor.
Zumba
La zumba es un cencerro grande. El diccionario la describe como el que suele llevar la caballería delantera de una recua o el buey que hace de cabestro. Es decir, la campana del animal que va en cabeza. Su sonido es grave, profundo y se oye a mucha distancia.
Campanilla y cascabel
Las campanillas y los cascabeles no son cencerros, pero también se cuelgan de animales. Los cascabeles, esferas metálicas con una bolita suelta dentro, se usan sobre todo en enganches y caballos de paseo y en las fiestas. Por ejemplo, nuestro collar de cascabeles lleva once cascabeles sobre cuero y es un complemento habitual de los arreos de enganche.
Cencerros para vacas
La vaca es el animal que lleva los cencerros más grandes. Tiene un cuello fuerte, soporta bien el peso y pasta en zonas amplias donde hace falta que el sonido llegue lejos. En la montaña, en los puertos de verano o en las dehesas de vacuno, un buen cencerro de vaca se oye a cientos de metros.
Para una vaca adulta se suele elegir un cencerro grande o mediano grande. El tamaño depende de varias cosas.
- La raza y el tamaño del animal. Una vaca avileña, una retinta o una morucha adulta aguantan sin problema un cencerro grande. Una ternera o una novilla joven necesitan uno más pequeño.
- El terreno. En monte cerrado, con mucho matorral o arbolado, conviene un cencerro grande y grave que atraviese la vegetación. En prados abiertos basta con uno mediano.
- El papel del animal en la manada. La vaca que guía la manada suele llevar el cencerro más grande. Las demás pueden llevar cencerros algo más pequeños o no llevarlo.
No todas las vacas de una explotación necesitan cencerro. Muchos ganaderos ponen cencerro solo a algunas, las que guían o las que tienden a separarse del grupo. Así el ganado se localiza igual y se reduce el ruido y el coste.
Un cencerro de vaca se cuelga siempre de un collar ancho. El peso de una campana grande, multiplicado por el movimiento de la cabeza al pastar, puede rozar el cuello si la correa es estrecha. Hablaremos del collar más adelante.
Cómo elegir un cencerro para vacas
Si vas a comprar cencerros para vacas, fíjate en que la chapa sea gruesa, en que las uniones estén bien cerradas y en que el asa que sujeta la campana al collar sea sólida. Es la parte que recibe todos los tirones. Pide también que te indiquen las medidas aproximadas de cada modelo, porque en los cencerros hechos a mano cada pieza puede variar ligeramente.
Cencerros para ovejas
La oveja es un animal más pequeño y con un cuello más fino que la vaca, y además lleva lana, que amortigua el sonido. Por eso los cencerros para ovejas son más pequeños, pero tienen que sonar bien. Un cencerro demasiado grande cansa al animal y le hace daño. Uno demasiado pequeño se queda ahogado entre la lana y no se oye.
En los rebaños de ovejas lo habitual es combinar varios tamaños.
- Esquilas pequeñas o medianas para buena parte del rebaño. Su sonido agudo crea el fondo sonoro del ganado.
- Cencerros medianos para algunas ovejas adultas, las que tienden a apartarse o las que se quiere vigilar especialmente.
- Un cencerro más grande para el animal guía. En muchos rebaños es el manso, un carnero castrado que el pastor ha educado para que siga sus órdenes y encabece la marcha. El resto de ovejas lo sigue por el sonido.
Los cencerros para ovejas tienen que colgar por debajo de la lana, de manera que el badajo golpee libremente las paredes de la campana. Si el cencerro queda enterrado entre el vellón, suena sordo. Por eso es tan importante ajustar bien el collar y, en las épocas de mucha lana, revisarlo con frecuencia.
Qué cencerro elegir para un rebaño de ovejas
Antes, cada comarca tenía su cencerrero y el pastor compraba en la feria del pueblo. Hoy quedan muy pocos talleres de cencerrería artesana en España y la mayoría de ganaderos compran a distribuidores especializados en guarnicionería y material para el campo, en tiendas agrícolas o por internet. Lo importante es que el vendedor te asesore sobre el tamaño y que puedas reponer los collares y hebillas cuando se gasten.
Cencerros para cabras
La cabra es el animal más inquieto del rebaño. Trepa por roquedos, se mete en sitios donde una oveja nunca entraría y se separa del grupo con facilidad. Por eso el cencerro es especialmente útil en los rebaños de cabras, sobre todo en sierra.
Para cabras se usan cencerros y esquilas pequeños o medianos. La cabra tiene un cuello estrecho y un cencerro grande le estorba al comer y al moverse entre las rocas. Al no tener lana, el sonido llega más limpio que en la oveja, así que una campana de tamaño moderado se oye perfectamente.
En las cabras hay que vigilar mucho el collar. Al moverse por zonas con ramas y matorral, un collar flojo se engancha con facilidad. Un collar demasiado apretado les roza. Lo ideal es un collar con hebilla que permita ajustar bien la medida y que se pueda soltar rápido si hace falta.
En algunas zonas de España, las cabras que guían el rebaño llevan un cencerro algo mayor, igual que el manso en las ovejas. Es el que marca el camino al volver al aprisco al final del día.
Esquilas para ovejas y cabras
La palabra esquilas tiene dos sentidos y conviene aclararlo para no confundirse. Por un lado, esquila es la acción de esquilar, es decir, de cortar la lana a las ovejas. Por otro, es el nombre de la campana pequeña en forma de campana que llevan las ovejas y las cabras. Aquí hablamos solo de la segunda.
La esquila se diferencia del cencerro en la forma y en el sonido. El cencerro tradicional es más alargado y tiene un sonido más seco. La esquila es más acampanada, con la boca más redonda, y tiene un sonido más agudo y con más resonancia. Muchas veces la gente las llama indistintamente, pero un pastor las distingue a la primera.
Las esquilas para ovejas se suelen elegir por tamaño y por sonido. En un mismo rebaño se combinan varias, de modo que el conjunto suena con distintos tonos. Esto ayuda a saber, solo de oído, si el rebaño está junto o se ha dividido, y hacia dónde se mueve cada grupo.
Las esquilas, igual que los cencerros, se cuelgan con un collar de cuero, de biothane o, en algunas comarcas, de madera curvada. Más adelante te explicamos cómo elegirlo.
Cómo se hace un cencerro artesanal
Conocer cómo se hace un cencerro ayuda a entender por qué cada uno suena distinto y por qué un buen cencerro artesanal no cuesta lo mismo que una campana de serie. La cencerrería es un oficio antiguo que en España se conserva en unos pocos talleres familiares.
A grandes rasgos, el proceso tradicional tiene estas fases.
- Corte de la chapa. El cencerrero corta una plancha de hierro con la forma desplegada del cencerro, según el tamaño que quiera hacer.
- Doblado y forjado. La chapa se dobla y se martillea sobre un yunque hasta darle la forma de la campana. Las juntas se solapan y se remachan.
- Colocación del asa. Se fija el asa en la parte superior, que servirá para pasar la correa o el collar.
- Cocido. El cencerro se recubre con latón o cobre y barro y se mete en el horno. El metal se funde, cubre la chapa por dentro y por fuera y suelda todas las juntas. Esto le da al cencerro su color dorado o cobrizo y una buena parte de su sonido.
- Afinado. Después de enfriarse, el cencerrero golpea la campana para ajustar su forma y conseguir el sonido que busca. Es la fase que más experiencia requiere.
- Badajo. Por último se cuelga el badajo, la pieza que golpea por dentro las paredes del cencerro. Tradicionalmente se hacía de madera, de hueso o de cuerno, y hoy también se usan de hierro.
Como cada pieza se hace a mano, no hay dos cencerros iguales. Varía ligeramente la medida, el color del cocido y, sobre todo, el sonido. Por eso, cuando compras cencerros artesanos, las medidas que se indican son siempre aproximadas.
El badajo y su importancia
El badajo influye mucho en el sonido. Un badajo de madera da un sonido más suave y apagado. Uno de hierro suena más fuerte y metálico. También importa su largo. Si es demasiado corto, golpea poco. Si es demasiado largo, sobresale de la boca y se engancha. Si un cencerro pierde el badajo, se puede sustituir, aunque conviene mantener un material y un peso parecidos al original para no cambiar mucho su sonido.
El sonido del cencerro: cómo elegir uno que se oiga bien
Un buen cencerro se reconoce por el oído. Los ganaderos con experiencia los prueban moviéndolos en la mano antes de comprarlos. Estas son las claves de un buen sonido.
- Que sea limpio. El sonido tiene que ser claro, sin vibraciones raras ni ruidos de chapa suelta. Un sonido rajado suele indicar una junta mal soldada o una grieta.
- Que tenga duración. Un buen cencerro sigue sonando un momento después del golpe. Si se apaga en seco, se oirá poco a distancia.
- Que tenga el tono adecuado. Los grandes suenan graves y los pequeños, agudos. En un rebaño conviene combinar tonos para distinguir grupos de animales.
- Que se adapte al terreno. En monte cerrado, mejor un sonido grave, que atraviesa la vegetación. En campo abierto, un sonido agudo se oye perfectamente.
Hay pastores que eligen los cencerros de su rebaño como quien compone una orquesta. Buscan que cada uno tenga un tono distinto para que el conjunto suene armonioso y, sobre todo, para poder reconocer de oído a cada animal. No es una exageración. Muchos ganaderos saben qué vaca se ha quedado atrás solo por el cencerro que falta en el coro.
Tamaños de cencerro según el animal
No existe una tabla única de tamaños, porque cada cencerrero numera sus cencerros a su manera y las medidas cambian de un taller a otro. Aun así, esta tabla te sirve de orientación general para elegir.
| Animal | Tipo de campana | Tamaño orientativo | Observaciones |
|---|---|---|---|
| Vaca adulta | Cencerro | Grande | El animal guía puede llevar el más grande de la manada |
| Ternera o novilla | Cencerro | Mediano | Ir subiendo de tamaño a medida que crece |
| Buey o cabestro | Cencerro grande o zumba | Muy grande | Sonido grave que el resto del ganado sigue |
| Oveja adulta | Esquila o cencerro | Pequeño a mediano | Que cuelgue por debajo de la lana |
| Manso o animal guía del rebaño | Cencerro | Mediano a grande | Sonido más grave que el resto |
| Cabra | Esquila o cencerro | Pequeño a mediano | Collar bien ajustado, se enganchan con facilidad |
| Cordero o cabrito | Esquila | Muy pequeño | Solo si es necesario, vigilando el peso |
| Decoración y fiestas | Cualquiera | Según el uso | Los grandes son los más vistosos |
Ante la duda, es mejor quedarse corto que pasarse. Un cencerro algo pequeño se oye un poco menos. Uno demasiado grande puede provocar rozaduras, cansancio y molestias al animal. En la ficha de cada modelo de nuestros cencerros artesanos tienes las medidas aproximadas para comparar.

El collar del cencerro: cuero, biothane y hebillas
El cencerro es tan bueno como el collar que lo sujeta. Un collar mal elegido rompe, se pierde con el cencerro o hace heridas en el cuello del animal. Por eso merece la pena elegirlo con el mismo cuidado que la campana.
Collares de cuero
El collar de cuero es el tradicional. Es flexible, se adapta bien al cuello y, con el tiempo, coge la forma del animal. Tiene que hacerse con una piel gruesa y bien curtida, porque va a estar al sol, a la lluvia y en contacto con el sudor y la lana. En nuestra categoría de pieles y cuero tienes vaquetas con los grosores que se usan para este tipo de collares.
Su punto débil es la humedad. Un collar de cuero que se moja y se seca muchas veces se endurece y se agrieta si no se cuida. Con un engrase de vez en cuando aguanta muchos años.
Collares de biothane
Cada vez más ganaderos usan biothane para los collares de cencerro. Es una cinta con alma de poliéster recubierta de PVC que tiene aspecto de cuero, pero no absorbe agua, no se pudre y se limpia con agua. Para un collar que va a estar todo el año en el campo, es una opción muy práctica. Somos distribuidores de Biothane USA y tenemos la cinta en muchos colores y anchos. Si quieres conocer mejor el material, en nuestro artículo sobre el biothane para caballos te explicamos sus propiedades.
Cierres del collar de oveja
La hebilla es la otra pieza clave. Para el ganado menor existe un tipo de hebilla pensado precisamente para esto, la hebilla de collar de oveja. Tiene la hebilla y el pasador en una sola pieza, de modo que el collar queda bien sujeto y no hay una presilla aparte que se pueda soltar o perder. Es resistente, fácil de abrochar con el animal sujeto y se adapta tanto a collares de cuero como de biothane.
La tienes en dos acabados. La hebilla de collar de oveja dorada, de aspecto más tradicional, y la hebilla de collar de oveja de acero inoxidable, que no se oxida y es la más recomendable para animales que pasan todo el año a la intemperie.
Collares de madera
En algunas comarcas de montaña todavía se usan collares de madera curvada para colgar los cencerros, a veces decorados con tallas. Son muy vistosos y se suelen reservar para el ganado de fiesta, las ferias o la decoración, aunque en algunos sitios siguen usándose a diario.
Cómo poner un cencerro sin hacer daño al animal
Un cencerro bien puesto no molesta al animal. Uno mal puesto le puede hacer heridas, quitarle el apetito o incluso ahogarle si se engancha. Estas son las recomendaciones básicas que damos siempre.
- Elige el tamaño adecuado. Sigue la orientación de la tabla y, en la duda, elige el más pequeño de los dos.
- Usa un collar ancho. Cuanto más pesado sea el cencerro, más ancho tiene que ser el collar. Un collar ancho reparte el peso y evita rozaduras.
- Ajusta bien la medida. Entre el collar y el cuello tienen que caber dos o tres dedos. Si está más apretado, roza y molesta. Si está más flojo, se engancha con ramas y alambradas.
- Revisa el cuello con frecuencia. Sobre todo las primeras semanas, comprueba que no hay rozaduras, pérdida de pelo o heridas en la zona del collar.
- Ten en cuenta el crecimiento. En animales jóvenes, revisa la medida a menudo, porque el cuello crece rápido.
- Vigila la lana. En ovejas, la lana crece y puede apretar el collar. Revísalo antes y después del esquileo, porque al cortar la lana el collar queda flojo.
- Cambia las piezas gastadas. Una hebilla oxidada o un collar agrietado pueden romper en cualquier momento. Mejor cambiarlo a tiempo que perder el cencerro en el monte.
Si un animal se muestra incómodo, se rasca el cuello contra los árboles o deja de comer con normalidad después de ponerle el cencerro, quítaselo y revisa el ajuste y el tamaño.
Cencerros en la tradición: trashumancia, cabestros y fiestas
Además de herramienta de trabajo, el cencerro es parte de la cultura de muchos pueblos de España. Aquí van algunos ejemplos que todavía puedes ver y oír.
La trashumancia
Los rebaños que recorren las cañadas reales entre los pastos de verano en la montaña y los de invierno en las dehesas del sur siguen llevando cencerros. En otoño, cuando los rebaños bajan hacia el sur, se celebran fiestas de la trashumancia en distintas ciudades. La más conocida es la de Madrid, donde cada año un rebaño de ovejas y cabras cruza el centro de la ciudad por el antiguo trazado de la cañada. El sonido de cientos de cencerros por las calles es parte del espectáculo.
Los cabestros en la ganadería brava
En la ganadería de lidia, los cabestros, bueyes mansos que se usan para guiar y manejar a los toros, llevan cencerros grandes. El toro sigue al cabestro por el sonido, tanto en el campo como en las plazas y en los encierros. Es uno de los usos más característicos del cencerro grande en España.
Carnavales y mascaradas
En muchos carnavales rurales los cencerros son protagonistas. El ejemplo más conocido es el de los joaldunak de Ituren y Zubieta, en Navarra, que a finales de enero recorren los caminos con grandes cencerros atados a la espalda haciéndolos sonar al ritmo de sus pasos. En otras zonas del norte peninsular hay mascaradas de invierno con personajes que también llevan cencerros.
Romerías, ferias y decoración
En romerías y ferias ganaderas se engalanan los animales con collares decorados y cencerros. Y cada vez más gente compra cencerros para decorar una casa de campo, un restaurante o una peña, o para regalar. Un cencerro grande, con su collar de cuero, es una pieza muy vistosa.
Cuidado y mantenimiento de los cencerros
Un cencerro artesanal bien cuidado dura muchísimos años. Hay cencerros que han pasado de padres a hijos durante generaciones. Para que te dure, ten en cuenta estos consejos.
- Límpialo de barro y estiércol. Un trapo húmedo basta. No hace falta frotar con productos agresivos que puedan quitar el cocido.
- Sécalo bien. Si se ha mojado mucho, déjalo secar antes de guardarlo para evitar el óxido en la chapa de hierro.
- Revisa el badajo. Comprueba de vez en cuando que está bien sujeto y que no se ha desgastado. Un badajo suelto puede perderse en el campo.
- Cuida el collar. Si es de cuero, límpialo y engrásalo de vez en cuando para que no se agriete. En nuestra categoría de limpieza y cuidados tienes productos para el mantenimiento del cuero. Si es de biothane, basta con agua y jabón.
- Revisa la hebilla. Si es dorada o de hierro, comprueba que no se ha oxidado. Las de acero inoxidable necesitan menos atención.
- Guárdalo en un sitio seco. Los cencerros que no se usan durante una temporada deben guardarse en un lugar seco y ventilado.
Si un cencerro pierde sonido, puede que tenga una grieta o una junta abierta. En ese caso no tiene arreglo sencillo y lo mejor es sustituirlo.
Errores habituales al comprar cencerros
Después de muchos años vendiendo cencerros y material para colgarlos, hay errores que vemos repetirse. Te los contamos para que no te pase.
- Comprar el cencerro más grande. Más grande no es mejor. Un cencerro excesivo para el animal lo cansa y le hace daño, y en ovejas y cabras se nota enseguida.
- Olvidarse del collar. Muchos compran el cencerro y lo cuelgan de cualquier cuerda o correa vieja. Es la forma más rápida de perderlo o de hacerle una herida al animal.
- Elegir solo por el aspecto. Un cencerro bonito puede sonar mal. Si es para trabajo, prioriza el sonido y la resistencia.
- Poner el mismo cencerro a todo el rebaño. Si todos suenan igual, pierdes la capacidad de distinguir animales y grupos por el oído.
- Confundir cencerros de trabajo con cencerros decorativos. Algunos cencerros de recuerdo, de chapa fina o de fundición barata, no están pensados para colgar de un animal. No aguantan el uso diario.
Cencerros para vacas, ovejas y cabras en Curtisur
En Curtisur tenemos una sección dedicada a los cencerros para vacas, ovejas y cabras. Son cencerros hechos a mano, en varios tamaños, para trabajo y para decoración. Como cada pieza es artesanal, las medidas que indicamos son aproximadas y cada cencerro tiene su propio sonido.
Además del cencerro, tienes todo lo necesario para colgarlo. Hebillas de collar de oveja en dorado y en acero inoxidable, pieles para hacer los collares de cuero y biothane para quien prefiera un collar que no necesite mantenimiento. Y si no tienes claro qué tamaño necesitas para tu ganado, escríbenos o llámanos y te asesoramos según el animal y el uso.
Si eres guarnicionero o tienes un taller, también puedes encontrar en nuestra tienda el material para fabricar tus propios collares de cencerro y ofrecérselos a los ganaderos de tu zona.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un cencerro y una esquila?
El cencerro es una campana de chapa de hierro, más alargada y con un sonido más seco. La esquila es un cencerro pequeño en forma de campana, con la boca más redonda y un sonido más agudo y resonante. Las esquilas las suelen llevar las ovejas y las cabras, y los cencerros grandes, las vacas y los bueyes.
¿Qué tamaño de cencerro necesita una vaca?
Una vaca adulta suele llevar un cencerro grande o mediano grande, según su tamaño y el terreno donde pasta. En monte cerrado conviene un cencerro grande de sonido grave. Para terneras y novillas es mejor uno mediano, que se cambia por otro mayor a medida que el animal crece.
¿Qué cencerro se le pone a una oveja?
A una oveja adulta se le suele poner una esquila o un cencerro pequeño o mediano. Lo importante es que cuelgue por debajo de la lana para que suene bien y que no pese tanto que la canse. El animal que guía el rebaño, el manso, puede llevar uno algo mayor y más grave.
¿Les molesta el cencerro a los animales?
Un cencerro del tamaño adecuado, colgado de un collar ancho y bien ajustado, no suele molestar al animal, que se acostumbra a él en pocos días. Los problemas aparecen cuando el cencerro es demasiado grande, el collar es estrecho o está mal ajustado. Por eso conviene revisar el cuello del animal con regularidad.
¿De qué está hecho un cencerro?
El cencerro tradicional se hace con chapa de hierro doblada, forjada y remachada, que después se cuece en el horno con latón o cobre. Ese cocido suelda las juntas y le da su color dorado o cobrizo. El badajo, la pieza que golpea por dentro, se hace de madera, hueso, cuerno o hierro.
¿Qué collar es mejor para colgar un cencerro?
El collar tradicional es de cuero grueso, que es flexible y se adapta bien al cuello, aunque necesita engrase. El biothane no absorbe agua ni se pudre y solo necesita agua para limpiarse. En ambos casos conviene una hebilla resistente, como la hebilla de collar de oveja de acero inoxidable, que no se oxida.
